A las seis semanas del parto

Las primeras seis semanas después del parto son las más delicadas para la reciente mamá. Después de este periodo, el cuerpo aún no ha vuelto del todo a la normalidad pero ya está preparado para que con un poco de ayuda (dieta equilibrada, deporte y algún tratamiento estético) pueda recuperarse y volver a ser el mismo de antes.

Dieta equilibrada

Llevar una dieta sana y equilibrada así como mantener hábitos saludables es muy importante, especialmente durante la lactancia, momento en el que debe evitarse el consumo de alcohol y tabaco, tanto para la salud de la madre como la del bebé.

Terminada esta etapa es cuando es posible volver a una ingesta normal (unas 1.500 kcal que variará en función de la persona). Lo ideal es hacer siempre 5 comidas al día y que no pasen más de tres horas entre las mismas. Además de evitar la sensación de hambre, siguiendo estas pautas conseguirás mantener el nivel de insulina y minimizar los picos de ansiedad.

El consumo de alimentos ricos en hierro es esencial para prevenir la anemia. Otros alimentos ricos en vitamina C como las naranjas, pomelos, kiwis, fresas, etc. nos ayudarán a absorber bien el hierro.

Igual de importante es el consumo de alimentos que contengan magnesio. Éstos eliminarán la sensación de cansancio, irritabilidad e insomnio. Por su parte, los alimentos ricos en potasio como el plátano, la quinoa o las lentejas facilitarán la diuresis y eliminación de líquidos.

El acompañamiento y seguimiento de un nutricionista puede ser clave para recuperarte en pocas semanas sin poner en riesgo tu salud. ¡Ven a vernos o pide cita online!

Ejercicios hipopresivos

La gimnasia hipopresiva abdominal se recomienda especialmente durante el postparto. Consiste en realizar ejercicios basados en el control de la respiración y el diafragma elevando la vejiga, el útero y los intestinos.

Su finalidad es fortalecer la musculatura abdominal, recuperar el tono del suelo pélvico, la función sexual, recolocar la columna, disminuir los síntomas de incontinencia urinaria, reducir los efectos de las intervenciones quirúrgicas y mejorar el tránsito intestinal.

Para realizar ejercicios hipopresivos es necesario que no sufras dolor pélvico, que te hayas adaptado bien a la lactancia y que el médico o la matrona te den el visto bueno.  

Electroestimulación

Tonifica el cuerpo de forma rápida y sin esfuerzo

La electroestimulación es una técnica que se sirve de impulsos eléctricos para provocar contracciones musculares que derivarán en un mayor desarrollo de la musculatura. Podría compararse con los efectos de un entrenamiento.

Sin necesidad de esfuerzo físico y reduciendo a 0 el riesgo de lesiones, se realiza un trabajo muscular con el que se consigue aumentar la masa muscular, combatir la celulitis y flacidez, perder peso, elevar los glúteos, fortalecer el abdomen y tratar algunas dolencias. Se trata de un tratamiento muy indicado para las mujeres que acaban de ser mamás ya que está demostrado que mejora la circulación sanguínea y linfática y ayuda a recuperar la figura en poco tiempo.

Radiofrecuencia

La radiofrecuencia acelera el proceso natural de recuperación del cuerpo. Se utiliza para la remodelación del cuerpo en glúteos, senos y abdomen y tiene efectos reafirmantes sobre la piel, reduciendo la flacidez cutánea y produciendo un efecto lifting.

La radiofrecuencia contribuye a eliminar la celulitis y está recomendada para aquellas mamás que quieran eliminar la grasa del abdomen como parte del tratamiento posparto de la diástasis abdominal.

Ondas de choque

Reduce de forma visible las estrías y celulitis

Las ondas de choque llevan utilizándose en la medicina desde la década de los 80 como tratamiento contra el dolor. Esta técnica no invasiva se ha incorporado en el ámbito de la estética como magnífica solución a los problemas de celulitis, cicatrices y estrías producidas por engordar o adelgazar rápidamente o a causa del embarazo.

Las ondas acústicas penetran en el cuerpo y provocan una vibración en el tejido conectivo, lo que se traduce en un incremento del riego sanguíneo, favorecido a su vez por la aparición de nuevos vasos capilares y una mayor oxigenación.

Los efectos más notables de las ondas de choque son la reducción de la piel de naranja o celulitis, el aumento de la elasticidad de la piel y la difuminación de las estrías. Las células grasas pierden volumen, lo que facilita que la dermis recobre firmeza y mejore su textura. Con esta terapia, apta para todo tipo de pieles, también mejora la circulación y se acelera el metabolismo de las células grasas. Después de pocas sesiones, notarás excelentes resultados.

Fotoesclerosis

Luce piernas sin complejos

La fotoesclerosis representa un antes y un después en el tratamiento de varices pequeñas, uno de los problemas estéticos más frecuentes, especialmente después después del parto. Gracias al láser, es posible tratar las arañas vasculares reduciendo al máximo los riesgos y molestias.

La energía lumínica atraviesa la superficie cutánea y penetra en las venas afectadas induciendo la coagulación de la sangre. Poco tiempo después, el coágulo se reabsorbe y desaparece sin dañar los tejidos circundantes.

La fotoesclerosis corrige los fallos en el sistema valvular de forma prácticamente indolora. Después de varias sesiones, mejoran o incluso desaparecen las pequeñas arañas sin causar hematomas.

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